lunes, 1 de noviembre de 2010

Libertad de expresión ¿para qué? (I)

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad
(Peter Parker)

Sé que el inicio, la cita escogida quizás no es la más seria. Pero seguro que es la más conocida. Y como para que el mensaje llegue, hay que tirar el listón intelectual. La ESO, es lo que tiene. Así que habrá que citar a una persona mundialmente conocida, como Spiderman, para introducir el tema que ya adelanté hace varios días.

La juventud actual está, quizás, ante la etapa con más derechos y libertades de la edad contemporánea. Derechos y libertades que día a día están siendo mal usados. Libertad y derechos que no tienen consigo las responsabilidades necesarias. Por cosas así, ¿para qué querer libertad de expresión? ¿y de opinión? si todo lo que conectan tus neuronas o expulsa tu boca no tiene un tinte rojizo, ni tu opinión es válida, y muchos menos dices cosas con coherencia.

Quizás tienes suerte, y te escuchan. A lo que te contestarán automáticamente con: "inculto" o "dices cosas sin sentido". Siguiendo con las probabilidades, es posible que tu interlocutor tenga algo más de cultura, pero algo sesgada y nada más poner un punto y final a tus palabras, te espete un "facha". 

Socialmente está bien visto que te declares votante del PSOE. Eres la repera, si das tu voto a IU. Si votas a PP o a cualquier partido de derecha, es que eres un fascista. Si apoyabas a McCain, eras el diablo; molaba ser pro-Obama.

Con todo esto, ¿para qué queremos libertades? Es una pequeña dictadura social. Dejamos a un lado, al menos la gran mayoría, a aquel que piensa de forma distinta y que utiliza argumentos que nos rompen los esquemas. Si piensa distinto a nosotros, su pensamiento no vale. Eso sí, yo comulgo con la libertad de expresión y de opinión. La libertad que habla sobre poder pensar libremente sobre política, también me parece correcta; siempre que no pase de la izquierda. Sólo izquierda o extrema izquierda. Esta última, la extrema, es prima hermana de la otra extrema, la derecha.

¿Y todo esto a que viene?  Míralo por ti mismo. Libertad de expresión para mí, pero no te dejo escuchar. 

De todas formas, en la Facultad de (des)Comunicación de Sevilla, hay casos más llamativos. Como aquel que protagonizó de forma involuntaria Iñaki Gabilondo. Cuando se proponía a terminar su conferencia en los actos de celebración de los 20 años de Canal Sur, apareció por el patio de butacas un caballero que agarró el micrófono y se aseguró de ser una de las preguntas al locutor y presentador. 

Después de no estar presente en la sala, primero se le deja pasar y más tarde se le da permiso a que pueda formular una pregunta, a todas luces innecesaria, pues se remontaba a la cobertura que se le dio desde la SER a las manifestaciones contra la LOU, y lo poco escuchadas que estaban siendo las nuevas anti-Bolonia. Mientras era respondido, buscaba el compañerismo de los que estaban a su alrededor. Pero el resultado fue indiferencia. Siguió preguntando, con un objetivo que no encontró. 

Si buscas resultado, desde mi humilde opinión, primero escucha. Libertad para ti y para todos.

1 comentario:

Bakshish dijo...

Selu amigo,

No soy periodista, pero creo profundamente que es fundamental que exista un cuarto poder serio para que una democracia funcione.

Desgraciadamente, la economía de mercado nos ha conducido (a todas las democracias modernas) a las partitocracias que tenemos. Y a la prensa que tenemos.

Los grandes grupos "de opinión", en vez de servir de conciencia a sus sociedades se dedican a jugar el papel de "la voz de su amo".

Estoy personalmente muy cansado de lo que denomino "futbolización" de la política donde no se discuten ideas, se recurre al "ad hominem" como método argumental y el maniqueismo campa por sus respetos...

Entiendo tu entradilla, pero no debes confundir lo que es tu percepción en el ámbito que frecuentas, con una tendencia social general. En Madrid o Valencia los papeles se invierten. En el PNV hay que ser del PNV, en Cataluña de CiU (o del PSC si eres Charnego) etc...

La simbiosis de los medios con el poder...