miércoles, 3 de noviembre de 2010

32 + 32

Se me hace raro. Tú otra vez en frente de mí y 64 casillas ordenadas en filas y columnas de ocho en blanco y negro que nos separan. Me gustaría poder darte un abrazo, pero tus negras luchan contra mis blancas. Siempre he empezado yo y hoy no iba a ser menos.

Fuiste tú el que me enseñó este deporte, este arte. Sí, lo tengo muy abandonado. He jugado algunas partidas sueltas, pero nada más importante. Pero guardo el reloj que me diste, y el tablero y sus fichas siguen esperando la partida que tenemos a medias. Esa nunca se me olvidará.

Caballo blanco a F3. Poco tengo que ver con lo que hace tiempo te conté. Poco sigue siendo lo mismo, al menos en mi vida. Ya soy casi periodista y ejerzo más que nunca como comunicador. Las cosas deberían torcerse mucho para no conseguir mi objetivo. Caballo negro a F6. Tengo mi propio portal de Internet, y nos va más o menos bien. Y cada vez más estoy en la radio, ese medio que no me gustaba mucho al principio. Peón blanco a C4.

Peón negro a G6. Te veo concentrado en la partida. Si no te importa, te seguiré informando de lo que hay por aquí. Caballo blanco a C3. Además de periodista llevo cuatro años como entrenador de baloncesto. Si no puedes seguir jugando, al menos intenta enseñar. Alfil negro a G7

Peón blanco a D4. Pero bueno, dejemos de hablar de mí. Hay una nueva persona en la familia. Se llama Emma. No creo que tenga que hablarte mucho más de ella. Enroque de Rey negro. Tiene todos los ojos de la familia encima y tiene la suerte de contar, como todos nosotros, con alguien que la cuida desde ahí arriba. Seguro que sabes tú más de ella que yo. Alfil blanco a F4.

Peón negro a D5. La otra enana ya ha dejado de ser una enana. Al menos ha dejado de ser la enana de la familia. Reina blanca a B3. Ahora es una adolescente; todavía le falta mucho para ser una mujer. Peón negro a C4. Pero cada día es menos niña. Y cada día te echa más de menos. Reina blanca a C4. Te propongo una cosa. Si gano vuelves. Se te echa mucho de menos por aquí. Esta vez llegamos hasta el final. Nada de dolores de cabeza. Peón negro a C6. De esta no que escapas, "calvito".

Peón blanco a E4. También te echa de menos tu hija pequeña, que ya se nos casó. ¡Quién lo diría! Casada y felizmente casada. Con una vivienda que parece más una mansión. Seguro que donde estés, estás orgulloso de ella, aunque fueran muchos los gritos que os intercambiarais a menudo. Caballo negro a D7. La mediana es la más parecida a ti. Carácter Rodríguez. Raro es el día que no se acuerda de ti. Algo bueno tuviste que hacer cuando dejaste tanta huella. Torre blanca a D1.

Caballo negro a B6. Creo que te voy a contar algo que ya sabes, pero de unos años hasta aquí tenemos la costumbre de cenar en fin de año todos juntos. Reina blanca a C5. Ningún Rodríguez cena por separado. Parece mentira, sí. Pero ahí los tienes. Despidiendo y recibiendo el año juntos. Alfil negro a G4. Tú no tienes silla, pero estás en el corazón de todos.

Alfil blanco a G5. Bueno, siendo sinceros esta Noche Vieja la pasé a varios kilómetros de esa casa. Se hace raro, bastante. Con lo casero que soy. Caballo negro a A4. Toda la noche con un pellizco en el estómago. Comí poco, no entraba nada. Estaba por Huelva, con mi novia. Si gano y vuelves, te la presentaré. Reina blanca a A3. Se llama Bárbara y es otra fanática del baloncesto. Una nieta postiza nueva. Caballo negro a C3. También tienes un nieto postizo. Tiene mi edad y está intentando llevar a la enana por buen camino. Peón blanco a C2.

Caballo negro a E4. Verás cuando le cuente a todo el mundo que te he ganado. Y lo mejor: ¡que vuelves! ¡La abuela va a estar dando saltos de alegría durante varios días! Alfil blanco a E7. Sigue pensando que cualquier día vas a entrar por la puerta. Reina negra a B6. No ha sido capaz de cambiar el chip, de dar un paso adelante y afrontar lo que sucedió. Alfil blanco a C4.

Caballo negro a C3. Lo que pasó era algo que todo el mundo veía como algo normal. Todo el mundo lo esperaba, pero a todo el mundo nos pilló con el paso cambiado. Alfil blanco a C5. Un día normal deja tu vida no tan normal. Esas pilas dejaron de funcionar. Pero es que ellos no sabían que no era que las pilas estuvieran gastadas, sino de falta de batería. Torre negra a E8, jaque.

Rey blanco a F1. ¿Sigues dando esos paseos infinitos? Alfil negro a E6. Cada  vez que paso por alguna de las calles que pisé contigo, me acuerdo de ti. De tu olor. De lo suave que tenías la cabeza. De tu boina que tantas veces me puse. Alfil blanco a B6

Alfil negro a C4, jaque. Me afeité por primera vez con tu maquinilla. Estaba algo rota, pero tampoco había mucho pelo que cortar. Era el típico mostacho que aparece en la pubertad. Era la novedad. Rey blanco a G1. Ahora es una necesidad: de no afeitarme a diario, tendría barba. Algo descuidada, sí. A ninguna mujer de la familia le gusta. Caballo negro a E2, jaque.. 

Rey blanco a F1. El otro día estuve ordenando o desordenando el cajón de mi escritorio. Y aparecieron elementos por doquier: desde una brújula hasta el mando de mi vídeo antiguo. Hubo un objeto que me hizo ilusión encontrar. Caballo negro a D4, jaque. Era uno de tus monederos negros. Yo quería ser como tú y tenía uno. Dentro apareció una foto tuya de carnet algo vieja y mi carnet de Scout. Rey blanco a G1

Caballo negro a E2, jaque. Dos objetos sin nada que ver el uno con el otro, pero que los dos sabemos que tienen relación. El sábado antes de cambiarte de casa, fuimos desde mi casa al local en el que todos los fines de semana me reunía con ellos. Rey blanco a F1. No funcionaba el coche y tú fuiste el automóvil que me llevó allí. Tantos momentos que recordaré ese sábado... Caballo negro a C3, jaque

Rey blanco a G1. Todos los años en los que no has estado, he trabajado para que el lugar en el que estuvieras, pudieras señalarme y decir que estabas orgulloso, que era sangre de tu sangre, que era tu nieto. Peón negro a B6.. Sé que en gran parte de las ocasiones no lo he hecho. Que he actuado mal. Espero que aún así no te hayas avergonzado nunca de mí. Reina blanca a B4.

Torre negra a A4. Veo que no estas para nada desentrenado. Mi tío y tú os pasáis las horas jugando y jugando ¿no? Reina blanca a B6. Los dos nos habéis dejado solos por aquí. Y él el día después de mi cumpleaños. ¿Qué te parece si los dos volvéis si te gano? Caballo negro a D1.

Peón blanco a H3. Me gustaría poder hablar largo y tendido contigo de toda la familia. Pero quizás más que informarte, hago lo contrario. Además, ¡vas a volver! Torre negra a A2. Podrás ver como han pasado los años y lo que han cambiado todos. Rey blanco a H2.

Caballo negro a F2. Mientras terminamos la partida, cuéntame como se vive sin vivir. Torre blanca a E1. O mejor aún, ¿por qué decidiste irte? Torre negra a E1. Lo dejaste todo bien atado para irte justo en el momento. Reina blanca a D8, jaque. Ni antes ni después. Alfil negro a F8. Un plan perfectamente trazado. Caballo blanco a E1.

Alfil negro a D5. Dejaste a la abuela cerca de mi madre y te fuiste tranquilo, sabiendo que todo quedaba en buenas manos. Caballo blanco a F3. Tan tranquilo que lo hiciste en la cama, buscando el descanso que durante toda tu vida te había sido esquivo. Caballo negro a E4.

Reina blanca a D8. Creo que esto es el fin. Peón negro a B5. Que aunque quiera ganarte, no voy a poder hacerlo. Peón blanco a H4. No puedo intentar cambiar la situación actual. Peón negro a H5. Todo tiene un motivo. Caballo blanco a E5. Nos guste más o nos guste menos, es así. Rey negro a G7. Ley de vida. Rey blanco a G1.

Alfil negro a C5, jaque. Es la ley más longeva y la más protestada. Rey blanco a F1. Sé que nunca ganaré. Caballo negro a G3, jaque. Que la partida acabará y este relato sólo será papel. Alfil negro a B4. ¡Y ahora no va a llegar si quiera a eso! Rey blanco a D1 Que únicamente existes sin cuerpo. Alfil negro a B3, jaque. Pero a la vez existes en todos. Rey blanco a C1.

Caballo negro a E2, jaque. Lo único real es que ya no estas entre nosotros y que la realidad siempre nos alcanza. Rey blanco a B2. Aunque deseemos cambiarla mil y una vez... Caballo negro a C3, jaque mate.



2 comentarios:

Candela Vázquez dijo...

Lo prometido es deuda, la primera entrada de este blog que me provoca algo bueno. Cuando te pones emotivo ganas y lo sabes.

Bárbara Calero González-Mora dijo...

Bonita entrada,muy bonita.